La batería es la pieza más cara de un auto eléctrico, y no todas son iguales. Hoy dominan dos químicas: LFP (litio-ferrofosfato) y NMC (níquel-manganeso-cobalto). Saber cuál trae tu auto cambia la forma de cuidarlo.
LFP: resistente y económica
- Soporta muchos más ciclos de carga antes de degradarse.
- Es térmicamente más estable, lo que la hace muy segura.
- No usa cobalto ni níquel, por eso es más barata.
- Guarda menos energía por kilo: para la misma autonomía pesa más.
- Rinde peor en frío intenso.
NMC: más energía en menos espacio
- Mayor densidad energética: más autonomía con menos peso.
- Mejor comportamiento en climas fríos.
- Más cara y con materiales de suministro más delicado.
- Se degrada algo más rápido si se carga seguido al 100%.
Cómo cargar cada una
Muchos fabricantes recomiendan cargar las LFP al 100% de forma regular, porque así el sistema calibra bien el nivel de carga. En las NMC, lo usual es dejar el día a día en 80% o 90% y llegar al 100% solo antes de un viaje. Sigue siempre lo que indique el manual de tu auto.
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