Un eléctrico suele costar más al comprarlo que un auto de gasolina equivalente. La pregunta correcta no es cuál es más barato hoy, sino cuál te sale más barato a lo largo de los años que lo vas a tener.
Lo que entra en la cuenta
- Precio de compra e incentivos o beneficios fiscales disponibles.
- Energía: gasolina contra electricidad.
- Mantenimiento: el eléctrico no necesita cambios de aceite, filtros de motor ni afinaciones, y el frenado regenerativo desgasta menos los frenos.
- Seguro, que puede ser más caro en algunos modelos eléctricos.
- Valor de reventa al final del periodo.
Un ejemplo con números
Con los supuestos de nuestra calculadora: 1,500 km al mes, un auto de gasolina que rinde 12 km/L con la gasolina a 24.5 pesos, contra un eléctrico de 16 kWh/100 km cargado en casa a 3 pesos el kWh. La gasolina costaría unos 3,060 pesos al mes y la electricidad alrededor de 790. Son cerca de 27,000 pesos de ahorro al año solo en energía, y unos 136,000 en cinco años.
Si a eso le sumas el mantenimiento más sencillo, la diferencia de precio inicial puede recuperarse en pocos años, sobre todo si manejas mucho.
Cuándo no cuadra tanto
- Si manejas muy poco al mes, el ahorro en energía es pequeño.
- Si no puedes cargar en casa y dependes de carga rápida pública.
- Si la diferencia de precio inicial es muy grande.
